martes, 29 de noviembre de 2011

Me asomé a tus alas




Me asomé a tus alas
y te vi llegar,
te fuiste sonriente
y alzándote al vuelo
 te alejaste para
 nunca más habitar.

Gotas de rocío
enverdecidas
por el tiempo
de nuestro letargo
agolpan mis sienes
y repiquetean sin cesar
en mis venas,
perforan mis sentidos
 y plantan su simiente
entre  sentimientos oscuros y densos,
nebulosos y brumosos.

Pareciera
que el cielo se abre de nuevo
para forzarme al abismo
de una agridulce melodía
donde reposar la ira de mis dagas.

Las cuerdas de mis vibraciones
parecen volcar incienso sobre mi cabeza
tratándome de ocultar,
de enterrar vivo por no saberte hallar,
o no saberte amar,
por no saberte ya si quiera donde estás,
te vi marchar,
te vi saltar de mi grupa
alejarte caminando
tras mis pasos hacia atrás.

Releyendo mis huellas
sé cuanto te pude amar,
releyendo tus cartas
sé cuanto me pudiste amar
y ahora sé
con la certeza de una flecha herida
por no saber volar ,
que ya nada será igual,
que ya nada volverá a pasar,
que ya nada  es ni será lo que fue,
ni lo que pudo ser.

Lo que fuiste en mi realidad,
en mi irrealidad inexistente,
tendré que olvidar
para poder volver a desenterrar mi alma
y renacer de la furia de un tiempo vivido sin vivir,
de un tiempo amado sin amar,
de toda una vida enarbolada por la borda
a una mar inerte,
que no tiene agua,
ni sal.

Por donde quiera que pases,
por donde quiera que pase,
ahí estarás tú,
ahí estaré yo,
insensible a mí,
insensible a ti,
porque no te supe amar
porque no me supiste amar.

Ahora sé que no puedo volver
y marchar con la vista atrás
a un tiempo pasado
que nunca fue verdad,
a un tiempo pasado
que nunca deseó acabar,

Ahora sé que las lágrimas vertidas
tras las estrofas inconexas
y los desesperos dolientes
mojados y escarchados de tantas mañanas
tenían su lugar,
un lugar encerrado
donde la vida transitó sin mi,
donde ya nunca más sabré estar.

Partiré de nuevo
allende mis tiempos
para saberme lejos de mí,
de ti
de todo lo que supusiste
que un día era
como andar,
como respirar,
como amar…,

ya no sé si siempre te amaré,
porque tú nunca me quisiste amar,
aunque  me dijeras tantas veces
que nunca me dejarías de amar.

7 comentarios:

Eneón de Gadir dijo...

Después de leer y releer tu poema se aprende del desamor, amigo. Me he quedado sin palaBras. Me ha encantado. Un abrazo.

Pluma Roja dijo...

"un tiempo vivido sin vivir,
de un tiempo amado sin amar",

De un tiempo perdido en el recuerdo sin recuerdo por no haber sido más que en la imaginación.

Precioso este poema Carver, siempre salgo pensando que todo está muy relacionado conmigo sin estar.

Un fuerte abrazo amigo.

Hasta pronto.

Mágicas Noches dijo...

Lo que fuiste en mi realidad,
en mi irrealidad inexistente,
tendré que olvidar
para poder volver a desenterrar mi alma
y renacer de la furia de un tiempo vivido sin vivir.**

Mi Beso

Aquí me quedaré... dijo...

Hay que renacer por dolorosa que la herida sea.

Los resultados son - A veces- sorprendentes.

Un beso

Lucía dijo...

Trazas las letras de este poema al desamor y cada verso es una daga certera que se clava en el corazón.

Habremos de dolernos, aunque hasta dolerse es dulce dentro de tu poesía...

... cómo andar,
cómo respirar,
cómo amar...

Un beso grande,Carver,querido poeta.

Alicia María Abatilli dijo...

Creo que sí, que ese tipo de amor es para siempre, el desamor es apenas una arista más.
Alicia

Moony-A media luz dijo...

Siempre, a veces, es demasiado tiempo para amar. Cuando no se encuentra la persona perfecta.

Precioso poema.