jueves, 5 de noviembre de 2015

Por siempre



(L. Afremov)



Quizás no te halle jamas
ni a la orilla del camino
ni entre las olas del mar.

Quizás nunca exististe
ni a la orilla de mis recuerdos
ni entre las lagrimas del mar.

Quizás eras tú
aquella carita de luna
la que se convirtió en azar,
y te viniste a mi lado
rociando de ilusión una vida
cuando ya me adentraba al mar.

Quisiera ser el destino
y volver a asomar
de entre tus lágrimas de ensueño,
para ser en la brisa de una ola
esa pequeña brizna de anhelo
que te hiciera estremecer 
al despertar.

Cuando ya los ocres de las mañanas
calientan mi mirada
y alumbran mi despertar,
recojo con infinito amor tu mano
y me recuesto a tu lado
tan solo para tu mirada 
poder contemplar.

No soy dueño de mi vida
ni del amor
que te pueda dar,
tan solo soy el destello 
de un breve ensueño
que pronto dejará de manar
como nuestro silencioso azar.

Por siempre te amaré
aun a sabiendas 
de que tú
jamás me podrás amar.

Pero mi barca
será tu barca
cuando me haga a la mar.

2 comentarios:

Alicia María Abatilli dijo...

Quizás marche con vos, en esa barca. Aunque ella aún no lo sepa.
Saludos y a seguir escribiendo

Lucía dijo...

Quizás, como dice Alicia,se vaya contigo en esa barca para hacerla vuestra.

Quizás ese "por siempre" sea la puerta que abre el amor al infinito...

Bellísimo poema.

Un beso grande, Carver.