martes, 17 de enero de 2017

Aquellos, nuestros últimos besos




Hace mucho tiempo
que dejé que me amaras
hace mucho tiempo
que te amo

las cosas del mundo
se han desgajado
desangrado
por dentro

tan solo
ya soy un sueño
que se eleva
hacia un universo incierto


cuanto mas tiempo vivo
mas tiempo muero

soy hoja al capricho de un viento
que no quiero
envuelto entre lagrimas de luz oscura
ya tan solo te anhelo


qué es cada uno de mis versos
sino las cartas que te debo

qué son son todos mis poemas
sino un grito apagado
un dolor
que aún me besa
en tu recuerdo



Aún cuando pasen cientos de cielos
y los mares se sequen en nuestro desconsuelo
siempre quedaremos, tu y yo,
allí, en nuestra orilla

como granos de arena
como pequeños hoyuelos
tras las huellas borradas
de nuestros recuerdos


Cuanto amor derramado entre versos
cuanto amor derrochado
y perdido
entre aquellos
nuestros únicos
e idílicos besos

Ahora tan solo quedo yo
tan solo quedas tú

y el fin de los tiempos
nos espera
entre nuestros
nunca olvidados besos


Cuanto amor te siento
lo siento tanto
siento tanto
que ese amor
no haya sido
el nuestro

que apenas
muero
y
aun así
te sigo
queriendo.


lunes, 19 de diciembre de 2016

LLueve

 

 

Llueve
tan sólo llueve
tan sólo es agua

es vida
es llanto

antes cúmulo 
letras
ahora lágrimas 
verso 
libre

luego cristales blancos.

Llueve
tan sólo son lagrimas
escarcha de mis retinas
humedades que me alcanzan
vaho en mi vida
limites que me ahogan.

Llueve
tan sólo en mi parca
soledad de tejidos
piel de mis palabras
techo suturado de melancolías

miedo al acercarse
el final de la terra vitae

es tan simple
lo veo tan ágil llegar

que ya nada queda
tan solo la esperanza
de reencontrarte
aun después de la muerte

entre los abrazos
de la vida, tras la muerte
que nunca debimos dejar
nos alcanzará.



 

 

Foto: UNDER ONE UMBRELLA — Oil Painting On Canvas By Leonid Afremov

sábado, 3 de septiembre de 2016

Tras la puerta de las piedras





Tras la puerta de las piedras
la inercia de los huesos que caminan
las enredaderas de las manos
tejiendo palabras sueltas
mientras el señor del tiempo
no se detiene sino que se apea
y mira de lado a lado
hasta ver pasar el limbo de una nada
que no sabe que existe.

Mi temor no se detiene
es el miedo a no saber andar
hay un camino que no tiene flechas blancas
tan solo destellos de estelas
que surcan el mar de los pensamientos
hasta enrocarse entre mis dedos
y saltar al vacío de un techo que se desvanece.

Que decir de la nada
que no sea un pasillo angosto
donde las barcas se vuelven lineas
y la arena se pega al mar.

Que decir de lo opuesto
sino que no hay mas que un entresijo
un relámpago que se desvanece en el pensamiento
que se siente viejo dentro de un cuerpo
que camina sin ver las estrellas
y que cuando se da cuenta
siente que lo único que de verdad queda
es el amor que nunca llega
pero que siente y añora
porque en su realidad es lo que queda.

Tan solo el amor
es lo que único queda.