domingo 8 de noviembre de 2009

...al verla pasar




Urgen las estrellas en su abismo

el signo de la tierra del mas allá,

donde el corazón que fluye presencias

espera de las nubes un suave viento

que le acaricie el alma soñada

y la envuelva en un halo de olvido

que le devuelva la nívea serenidad.



Ensordecen los tiempos del universo

al verla pasar y le dan la mano

para con las semillas del ánima

ofrecer una orilla de corazones

donde fondear al alba del alma

esa nueva vida que alienta renovar.



Silenciaste tú a mi lado

y amé tu silencioso andar,

abrí mi corazón de cristal

donde guardaba una rosa para ti,

una que germine en tu mano

un valle de prodigiosas armonías

y azules reflejos sobre auroras

mecen sus tibias aguas

entre lágrimas de júbilo

y añoranzas sedientos de paz.



Aun cuando manen los tiempos

y el cielo nunca más se vierta,

en sus ojos desea peregrinar

una dulce lágrima de quietud

que empapara su alma de mar,

para diluir el dolor subyugado

de la mano de una letanía

que sin olvido la haga virar.



Sentir el vibrar de la hermosura

de una mirada celeste abatida,

en algún lugar descubra una sonrisa

que en mi mirada puerto hallará y

atesorará manos que surcaran juntas

las olas del eterno amar.



Olas de blanco susurrar

que sólo quien las sabe escuchar

las sabe pensar, las sabe estrechar

y deja el alma en vela henchida

de impetuosa ilusión

en amor de amistad.


jueves 5 de noviembre de 2009

Buenas noches...


Necesito que me des las buenas noches cada noche,

te necesito cada noche de cada noche.


Necesito de tus palabras en cada momento

sin ti mueren las estrellas

que iluminan las noches en que pienso en ti.


Sin tus pensamientos me siento solo y triste,

necesito que me des las buenas noches

cada noche de cada noche

y en cada momento de cada momento,

para ser feliz sin ti,

para saberte cerca sin ti,

para sentirte cerca sin ti,

para serte en ti sin ti.


Necesito que me acaricies

y me quieras en cada sueño,

en cada arrullo que nos encumbra

bajo la luna de tus mimos imaginarios,

te necesito a ti…,

aunque sin ti…,

no necesito más que a ti….


Porque sin ti estoy en ti

sólo si tú lo deseas de verdad

y de verdad me amas.


Porque sin ti

piensas en mí

si tú de verdad así lo deseas.



Porque sin ti

mi vida acaba por derramarse

en un sol que agoniza,

en una nube que se evapora,

en un segundo que deja de existir,

en un hálito que no existe sin ti.


Sin ti no hay nada más

que desierto sin silencio,

que silencio sin quietud,

que quietud sin serenidad,

que serenidad sin amor.


Tú eres amor,

Tú…,

Para ti amor.




domingo 1 de noviembre de 2009

Caricias del corazón



Encendí una pequeñita llama

pulida al viento del amor,

alumbrando con ella las paredes

de tu decaído corazón.



Te vi sentada de nostalgias

junto al viejo viento de tu rincón,


llevabas por nombre

una preciosa mirada enamorada

de luz y calor,


que bajo dorados y azules destellos

desprendías memorias engarzadas

en caricias de ilusión.



Con tu mano

tendiste mi vida hacia ti,

tomaste mi tenue lucecilla

sobre tu góndola


vadeando pilares de alabastro

que te prendían,


iluminaste tus ojos dentro de mí


contemplando latidos perdidos

brotando bajo mi desazón.




Me mostraste el puente

espejo de tu luna,

plañendo cabellos

de dorados azules,


mientras una melancólica canción

dibujaba olas blancas,

donde anidan orillas

que se dan de la mano…,


caricias del corazón