(foto:carver)
Quisiera escribir tu nombre
sobre las paredes de mi cielo/
aunque aún no te he ceñido
entre las sabanas de mis deseos.
Quisiera estar entre tus lágrimas
como envuelto entre tus cabellos/
como si fueran las vetas de tus caricias
esculpidas entre los mimos de tus dedos/
donde dormiten nuestras lágrimas
hasta el umbral de nuestro encuentro.
Quisiera ser como ese tiempo
volver atrás y hacia lo alto/
para ver como naces en un tiempo.
Ser elástico y sempiterno
hasta la llegada de tu firmamento.
Quisiera serme infiel
hasta la llegada del invierno
donde ya las estrías se asomarán/
entre las comisuras
de mis descabellados sueños.
Apenas ya respiro/
apenas ya espiro/
entre las nubes
donde me hospedo/
entre los algodones
donde te albergo/
para aún así
mudarme en ti
permutarte en mi
aún sin tenerte sin mi
aún sin tenerme sin ti.
Aún al estarte tan lejos
te revelaré en mi espejo/
soy yo
ausente
desterrado
confinado
y absuelto
de la nada
donde me tengo y te tengo/
ni amor
ni posesión
ya nada tengo/
sólo a mi
solo sin ti
y ni siquiera eso.../
ya que te has exiliado
y me has proscrito
para este encuentro
en un mero ensueño...,
entre los sumideros
y fumarolas
en donde me arrastro
y me entrego.
Aún resuena
mi precario soplo/
viento trascendente
que aquí tengo
y no poseo.
Mañanas profanadas
por la soledad de tu inexistente cuerpo/
donde se despiertan mis sueños
en la mirada de mis anhelos.
Eres ser
de mi ser/
pero no has llegado
a mi encuentro.
Seguiré vagando
por esos escurrideros/
hasta que el Destino
resuelva unirnos/
en un nuevo
e imperecedero universo.