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sábado, 4 de abril de 2015

El mar y yo






También me gusta mecerme
entre el rumor del vaivén
del sonido espumoso de las olas
y ese infinito horizonte nocturno
del marco incomparablemente bello de las estrellas
y esta luna de luz nívea   de viernes Santo que todo lo llena.

Quizás es el destello de nuestra misma esencia etérea
la que mueve los plateados hilos del destino
 el que de todo nos revela y por todo nos vela.

Quien sabe
lo diminuto que puedo llegar a sentirme ante tanta grandeza,
que mis penas se quedan chiquitas
ante este muro de azul oscuro y plateados desvelos.

Hasta el rumor de la brisa
parece susurrarme su pensamiento
al besarme en mis entresueños.

Quizás este siempre ha sido mi espejo.
Mi alma del cielo.
Mi muro del desconsuelo.
Mi papel ardiendo.
Donde las palabras pierden todo su vuelo
y se vuelcan en la arena todos y cada uno de mis desvelos.

Pierdo mi ser frente a su estela
al viento nocturno de mi vela.

Mi barca ya surca los últimos aledaños de la vida
y apenas aun vislumbra el final de su orilla.

Eres mar.
Eres azul.
Eres muro de libertad y consuelo.
Eres fiel a mis pensamientos
y siempre que te busco te tengo.

Qué más puedo pedirte
que no sea un último verso de tu beso.
Tu último beso.
Tu último consejo.
Tu última noche lejos del cielo.
Tu último abrazo eterno.
Nada.
Apenas nada mas quiero.

Tan solo la mano,
el abrazo
y el último beso
de aquella a quien ame y me quiera amar.

domingo, 23 de octubre de 2011

Tu nombre

(foto:carver)

Quisiera escribir tu nombre
sobre las paredes de mi cielo/
aunque aún no te he ceñido
entre las sabanas de mis deseos.

Quisiera estar entre tus lágrimas
como envuelto entre tus cabellos/
como si fueran las vetas de tus caricias
esculpidas entre los mimos de tus dedos/
donde dormiten nuestras lágrimas
hasta el umbral de nuestro encuentro.

Quisiera ser como ese tiempo
volver atrás y hacia lo alto/
para ver como naces en un tiempo.

Ser elástico y sempiterno
hasta la llegada de tu firmamento.

Quisiera serme infiel
hasta la llegada del invierno
donde ya las estrías se asomarán/
entre las comisuras
de mis descabellados sueños.

Apenas ya respiro/
apenas ya espiro/
entre las nubes
donde me hospedo/
entre los algodones
donde te albergo/

para aún así
mudarme en  ti
permutarte en mi
aún sin tenerte sin mi
aún sin tenerme sin ti.

Aún al estarte tan lejos
te revelaré en mi espejo/
soy yo
ausente
desterrado
confinado
y absuelto
de la nada
donde me tengo y te tengo/
ni amor
ni posesión
ya nada tengo/

sólo a mi
solo sin ti
y ni siquiera eso.../

ya que te has exiliado
y me has proscrito
para este encuentro
en un mero ensueño...,
entre los sumideros
y fumarolas
en donde me arrastro
y me entrego.

Aún resuena
mi precario soplo/
viento trascendente
que aquí tengo
 y  no poseo.


Mañanas profanadas
por la soledad de tu inexistente cuerpo/
donde se despiertan  mis sueños
en la mirada de mis anhelos.

Eres ser
de mi ser/
pero no has llegado
a mi encuentro.

Seguiré vagando
por esos escurrideros/
hasta que el Destino
resuelva unirnos/
en un nuevo
e imperecedero universo.