jueves, 30 de abril de 2015

Vivir entre los algodones de nuestra nube


Vivir entre los algodones de nuestra nube
replegar todas las esquinas imaginadas
dar todos los besos por dar
apretujarse en los abrazos nunca dados
saborear el reencuentro con tus labios
el toque de los dedos en tus aristas


Siempre que te sueño
la nube de nuestro amor se acerca
y me siento en una esquina de nuestro banco
espero verte después de tantas caídas
los sueños siempre se levantan y siguen su camino
aunque en el corazón yo ya no lo haga.


Espero nuestra última tarde de cine
nuestra última tarde de besos acariciados
nuestro primer beso de pasión en la esquina de nuestro adiós
nuestro último abrazo apasionado
nuestro último sentirse en la piel del otro
nuestro primer encuentro en las sabanas jamas hoyadas
te espero en un mundo de ilusión que ya partió
pero aún quedan los rescoldos del amor que incendiaste
y dejaste apagar de un golpe de timón.


ILD


lunes, 27 de abril de 2015

El hechizo de tu magia

(oleo -Leonid Afremov)




Se muere el horizonte cuando te contempla
eres tú,
en tu mirada

cuando los colores de tu iris se tornan acuosos
eres tú,
en tu eternidad..., eres tú.

Se muere el tiempo cuando te contempla
eres tú,
en tu mirada

cuando con los mechones de tus versos me acaricias
eres tú,
en tu eternidad..., eres tú.

Muero un poco mas cada día que paso
lejos de tus pupilas abstraídas
lejos de tu cuerpo recostado a mi lado
lejos del calor que hemos recreado.

Somos recreación de nuestra propia alma
espejo de la nostalgia que nos embarga
niñez de visiones y sonrisas sin pasado, ni futuro
tan solo somos eso, nuestros niños del alma.

Llámame
tan solo te espero
para que me cubras
con el hechizo de tu magia.


domingo, 26 de abril de 2015

Acariciando tus poemas





Abrazar la piel de tu alma
entre los pliegues de tus poemas
es como abrasar el vacío
para anidarse por dentro de tu mirada.


Miro los dedos de tu alma esculpidos tras tus versos
imagino tus cabellos revueltos de entre ellos
es como mirarse en una nube del cielo
acariciando el algodón de tus deseos entre mis dedos.