martes, 22 de agosto de 2023

De lo eterno



Sobre el árbol

el viento suena

racheado.


A ambos lados

del camino lirios

y libélulas.


Revolotean

mariposas blancas

lirios en flor.


Suave brisa

removiendo

las aguas.


Nenúfares

en el estanque,

elevan tu nombre.


El cielo,

nuestro hogar,

morada del alma,

allí nos reencontraremos

con los versos libres de letras.


Cuando un alma vuela,

el cielo se tiñe de lumbre,

una vela de mar surca sus caminos 

eternos.


Hasta donde la vida

nos guie.


In memoriam.




Un abrazo del alma.


sábado, 16 de julio de 2022

Cuando

 



Cuando


Los vientos dejen de soplar sobre la tierra


Las nubes dejen de surcar los cielos


El mar dejé de rugir junto a la orilla


Y los pájaros ya nunca más píen junto a mi ventana


Quizás

parezca que nunca hubo nada ni nadie 

sobre esta vieja piedra 

que va dando tumbos por la vía láctea


Pero no es así


Porque yo estaré


Volaré


Y mis alas teñirán de fango húmedo de vida las áridas grietas


Y un tiempo mejor sobrevendrá desde el antiguo valle del amor


Edén se llamó en tiempo pasado


Edén se llamará cuando todo amor resurja de nuevo a la vida


Y el universo colapsará 

para un tiempo que nunca más dejará de pasar


El amor es el destino


Sin amor no hay destino

pero acaso sabemos lo que significa amar a destiempo,

sin carne ni huesos,

sin aire fresco ni deseo, 

sin nada más que ese placer de sentirse cerca de la persona amada,

aún estando tan

lejos?.


Así es el amor.

Ese inevitable deseo de sentirte dentro del corazón.

Sin deseo, pero con la pasión de toda la vida eterna contenida en nuestro universo.


Stq.


STQ.

jueves, 30 de diciembre de 2021

Amor Aeternus



He tardado

toda una vida

en darme cuenta.


El amor

es lo único

que importa.


Lo he sentido

tantas veces

cerca,

pero nunca

me ha asido.


Sin amor,

la vida

es un efímero

recuerdo.


Un eterno volver,

hasta morir

a su encuentro.

domingo, 11 de julio de 2021

Luz

 




En sus alas

aura de luz

todavía el hoy

aunque has volado

el cielo siempre será

nuestro puerto,

nuestra orilla.



Allí nos veremos.



El amor es eterno

como la vida.


Sin amor

no somos nada.


lunes, 1 de junio de 2020

Sin chimenea





yo  no quiero acabar mis días en una casa sin chimenea, aunque tenga que irme solo y dejarlo todo y a todos sin más, porque al cabo de un tiempo de dejar pasar las cosas, te das cuenta de que la vida no es lo que los demás quieren que vivas, sino lo que de verdad tu quieres de la vida y la paz que te puede dar tener una pequeña pero personal libertad.
Hoy escribía unas frases como esta, "mientras el tiempo pasa, yo voy dejando de vivir, sin encontrar la arqueada y en verdad amada alma a la que anclarme en el sueño eterno, a la que dar todo el cariño que desde mi niñez me llega en estos últimos años de mi anclar los recuerdos sin poderlos desatar, sin hallar de nuevo ese amor fecundo al que el infinito bosque de mi corazón siempre ha estado llamando, y el que nunca ha se ha hecho eco de mis pensamientos todavía...
Sigo buscando ese amor infinito que me complete y complemente hasta la vida del más allá.
Tal vez un día debí morir en tu ausente abrazo, para  tener que vagar por siempre, silente y extraño, como sombra ermitaña.
Tal vez una noche te tuve y te dejé marchar, te amé en tu mano y en tu mirada una lágrima floreció por no poder brotar nuestras almas en un solo corazón, sintiéndote tan lejana y tan cercana al albor de aquella última oración.
La vida tan sólo espera que mi chimenea cobre de nuevo su calor de musa y sus sombras ambarinas se reflejen de nuevo en los ojos de nuestro corazón.
En algún lugar donde mora la llama de los recuerdos,  sigue anclada la barca que un día te dio su brisa y su luna, y nos ató de por vida a nuestro amor."
Para ti que algún me hallarás.

jueves, 7 de mayo de 2020

Lavanda






A lo lejos,

las flores de lavanda

evocan su recuerdo.


No puedo volver,

el tiempo ha escorado

el resurgir del recuerdo,

aguijonea las paredes de mi piel,

se estancan las tristes

sombras de lo nunca amado,

es el ocaso de una vida sin tu vida.



Porqué tengo miedo,

porqué me asaltan las lágrimas de las dudas,

porqué me atribulan las flores de aquella

mañana, las de tu lavanda.



No puede volver,

tan solo es un tiempo pasado,

pero su dolor es tan presente

como el sonido de lo nunca amado.



Estás en ese limbo

de una memoria que se acaba,

la angustia del haberte

perdido en la espesura de

la nostalgia de tus manos.



Cuando seas un ángel

te esperaré,

cuando seas nube te seguiré

volando, rozaré tu alma con mi alma,

con los dedos de nuestra 


lavanda.









sábado, 18 de abril de 2020

Tras la ventana








En estos días,
la absorta mirada
habita tras los cristales
antes despoblados.

Entre miradas al cielo
y lágrimas,
han transitado pequeñas
y grandes nubes,
y se han abatido grandes
y pequeñas lluvias.


Y hasta mi patio
ha descendido
la primera aureola macilenta,
de los hasta ahora ignorados
estambres silvestres,
colmados de pétalos
y viento en calma.


Son un regalo del cielo,
las abejas las saludan
todas las mañanas,
sobrevuelan en zumbido
el manto esparcido
y tintado
de pálido ambarino.


Impregna su color
todo lo que la mirada abarca,
la que queda de la tristeza
se embarra de vida.

Cuando se silencia
la arboleda de ruidosos sinsentidos,
resplandecen los trinos,
antes confusos,
antes caídos en desgana.


Aquí,
tendido en lo inerte
de estos barrotes hirientes,
de un tiempo atrapado
entre sus entrañas,
tan solo desato los cordones
de mis pensamientos,
para alzar unas plegarias,
enzarzadas, entre unos fútiles
versos, anonadados de desgarro.


Tantos caminos rotos,
por un mundo que se estanca.

Habrá que reflexionar
sobre el cuerpo y el alma,
donde las flores siempre serán
el centro del espíritu que nos habita.

Todavía no somos
lo quede en verdad seremos,
y por el camino
recogemos lo que la providencia
nos habla.


Qué mirada,
la del cristal tras la ventana,
mientras hiende el horizonte
en busca del agua azul.
de un mar,
no muy lejano,
pero tan transcendente
que cuando vea un ángel,
si la providencia así lo desea,
volará tras su estela
de vuelta al inicio,
con todo su ser
y con toda su alma.


Y cuando llegue el despertar,
tengo en fe
ver a mi lado a todos,
y a cuantos mi alma alcanza.

Este sueño
tiene sus trazos ceñidos
a un tiempo finito,
que un día, no muy lejano,
será puerta y verso translúcido,
que abandonará su camino
de almendros,
para transfigurar la escarcha de la noche,
en una ligera brisa,
de cálida sonrisa,
que remolque con mi alma.


Somos carne
de un mundo de cenizas y tierra,
que apenas comienza,
ya casi agoniza,
pero el alma, si Dios quiere,
es y será eterna

sábado, 28 de marzo de 2020

Imagina






Imagina que la tierra
no tuviera fin,
que los ríos fueran caminos
sobre los que andar,

que los cielos se tornaran
auroras de flores multicolor,
que siempre fuera la primavera
de livianas lloviznas sembrando
de frutos los muros
y calles de la ciudad.


Imagina
que todos los seres vivos
fueran hermanos
en una sola familia universal,
y que nunca mas volviera la oscuridad, tan sólo
luz de día, bajo el sol radiante,
y noches estrelladas,
bajo la luz blanca de una luna enorme,
que todo lo alumbra,
con la belleza de las olas y el azul del mar
reflejados en el iris de nuestro mirar.


Imagina que fuéramos ángeles
que cuidan de las nubes de toda la tierra, para que
todo fluya en armonía, como un gran abrazo
de lo que nace del cielo
y baja a la tierra,
que todo es libertad de soñar, de volar,
que todos las voces son
haces de luz de paz, amor,
fraternidad…


Que en las montañas verdes,
los valles están repletos de aves,
y el sonido de los riachuelos
conviven en silenciosa
brisa, bordeando los caminos de rocío
y de huellas de pies descalzos, risueños,
ligeros y alegres.


Imagina que todo esto es ser verdad
tan solo con cerrar los ojos y inspirar
los aromas húmedos y limpios
de un lago cercado por completo de
nenúfares verdes, azules
y aleteos de cientos, millares
de aves jugando con al agua,
escuchando juntos, el eco cercano
del piar, del croar...


Imagina sendas, bordeadas de altos juncos
dorados y espigados, danzando al son de un viento
que se asoma con éxtasis natural,
sendas anonadadas del vuelo
de cientos de mariposas blancas
y verdezuelas libélulas,
que suspendidas en el aire te observan,
te sienten, te cuentan, te rodean,
frente a tus ojos,
mirándote confiadas,
como si fueras su ángel guardián.


Imagina por un instante
que de la tierra surge una puerta de piedras ancianas
en un horizonte no muy lejano,
y se entorna dejando paso de nuevo
a el jardín primigenio del Edén
que nunca debimos olvidar.


Que con sólo pedirlo se escuchara
en todo el mundo,
una única voz en oración de paz universal,
y que al atravesar la puerta de ancianas piedras verdosas
contempláramos todo el universo,
y pudiéramos acogernos en las manos,

como cuando éramos niños,
y sonreír,
y gozar al aspirar la pureza de la luz,
como amigos, como hermanos,
en alegría y paz.


Quizás un día,
no muy lejano,
todos volvamos a ver
el Edén, que un día perdimos,
como lo que de verdad somos,
niños hermanos de la vida
en el amor y en la paz.


Carlos J. V.

lunes, 2 de marzo de 2020

Erase una vez an ángel...


Una vez
vi un ángel
cuyas alas
estaban rotas
y su cuerpo magullado
por el desamor.

Aún así,
su belleza
no tenía parangón,
tanto era así
que enseguida
me enamoró.

Aún hoy,
en esta triste estancia
de la noche, su recuerdo,
tras mas de diez años,
sigue anidando
en mi corazón.

El amor
que insufló
con sus alas apagadas,
nunca me dejó.

Tanto y tanto amó,
y amó, que tan solo
dejar de verla
fue como dejar la puerta
de la vida
cerrada a la ilusión.

Si de nuevo
la viera, sería como estar en el cielo,
junto a las estrellas
donde sus alas dejó.

Y si
de nuevo, algún día,
muero,
con tan solo desear
voler a ver
el resquicio
de sus alas blancas,
la vida
renacerá para siempre
en lo mas profundo
de mi corazón.


Es tanto el amor
que inspiró el ángel al partir,
que nunca dejaré
de escuchar en el batir de sus
alas blancas,
lo eterno del sueño
que por dentro,
y por siempre,
me enamoró.


Siempre
soñaré
su dulce rostro,
junto al vuelo
de aquellos pequeños
pétalos blancos
que en primavera
dejaron su color,
luminoso, eterno,
hasta que de nuevo
renazcamos juntos
como niños
cogidos de la mano,
en el eterno
Edén de la ilusión.




viernes, 3 de mayo de 2019

Punto final






Si tu nombre
me despierta
a ras de la madrugada.

         No encona la luz
               el camino de regreso
                              a aquel tiempo.

Si todavía te acuerdas
llegará el día,
la puerta se abrirá
al no olvido.

       Aquellos muros,
            abrazos ilícitos,
                tan dulces, tan reales…,
                   que hasta el último día,
                                   me llevarán contigo.

No vivirse,
ha sido
morirse por dentro,
una agónica
estancia en la habitación
de la existencia muda.




Es la anti oración
de una lagrima,
asoma,
                        vierte su dolor,
                        se seca,
                                                 y deja clavada
                                                 su daga
                                                 hasta después
                                                de la misma
                                                vida.

lunes, 22 de abril de 2019

Recuerdos







Tan solo amamos
unos pocos días,
unas pocas horas,
tan solo unos pocos...
nunca, 

tan solo en el corazón,

siempre
en los versos,
suaves, tiernos,
verdaderos,


pasado y futuro,
imposible desatar,

somos, 
amor.


Así es el amor,
nuestro amor...,

nunca aureola,
perdura sin tiempo,

entre las sentimientos 
que se derraman,
con tan solo
un recuerdo.

domingo, 23 de diciembre de 2018

Y es que...







Y es que…,
las copas de los árboles
se tiñen de azul,

las coronas de las flores
revestidas de blanco frío,
alumbran la noche
con el resplandor de la luna.

Y es que…,
apenas despierto
ya aúllan las palabras ajenas,
llenas de piedras
como si fueran el camino.


Y a pesar de los recovecos,
de los cantares mudos,
de las estrellas apagadas
cuando llega la Navidad…,

todo se desvanece
y surge de nuevo la magia,
un tanto forzada y extraña,
pero desteñida de la tristeza
que al anochecer me embarga.


Y es que…,
quiero ser libre de los barrotes carnales,
ser luminaria de dorados belenes
y traer de nuevo
quizás como de vuelta,
la esperanza de un apócrifo reencuentro,

que aunque sé, que nunca llegará,
nunca pierdo la mirada de la esperanza.

Y sonrío,
porque a pesar de todo,
al final del camino,
allí estarás tú,
mi alma
yo,
tu alma.

Y ni la luna,
ni el sol de medianoche,
dejará impune
aquel muro
que nos cobijó
cuando el amor aún era de vida.

viernes, 21 de diciembre de 2018

Alguna vez










Y me preguntaste,
¿alguna vez me quisiste?



Y te respondí,
¿alguna vez dejé de quererte?

martes, 28 de febrero de 2017

Mente



Desnudate
de la danza de la mente

reconfórtate
con la calma del serte.


La afluencia de la vida
se recoge entre batientes

deshojando ventanas

despojando la noche
de su aroma a oscuras.


Tan pronto se despeja el alba
anidan los sentidos en su tersura

y escudriñan los recuerdos
macerados entre estertores
y destilados resquemores.


La losa que oprime

estanca la silueta de mi estancia

sentada entre una suerte de mullidos
                                                        pensamientos

resquebrajando la vida
                                    escanciadora entre silencios

y apenas bebo un sorbo de mi despertar
                                  ansío que todo vuelva a dejar de estar.



La vida no es mía

ya,
                  ni es para mi
este mundo
                 no es la nada
tan solo
                es el aura

de un tiempo
                                        que se acaba.